Encontrar el Amor

10775El amor es algo tan grande pero tan grande, que va mucho más allá de sentir algo bonito en el corazón. Nuestras mentes no nos alcanzan para comprender todo lo que es y significa. Es como querer comprender a Dios, y al final, el amor y Dios son lo mismo. Lo único que podemos hacer es dejarnos envolver por él y dejar que se exprese a través de nosotros.

Sin embargo, no hay otra cosa más importante. Si lo analizas, en esencia, prácticamente todas nuestra acciones son: (1) una expresión de amor, o (2) una reclamación de amor.

Más que el sexo, nacionalidad, situación económica, estudios, edad, religión, creencias, etc., lo que nos define como seres humanos es nuestra elección entre amar y temer.

Y no es que sean muchos tipos de amor. Es uno sólo expresado de distintas formas, así como la luz cuando se fragmenta en distintos colores.

El amor es nuestro destino y nuestra vocación. Un amor maduro y aterrizado, con sabiduría y propósito. Es nuestra misión.

No encontramos el amor cuando buscamos. Lo encontramos cuando lo expresamos. Y cuando lo expresamos, encontramos a Dios.

Hoy Elijo Tener Fe

Tener feHe llegado al punto en el que reconozco que hay cosas que simplemente están y seguirán estando fuera de mí. He tratado por todos los medios humanos de tomar el control de ellas; y sin embargo, lo único que he ganado es desgastarme en el proceso. Probado está que éste método no funciona y como dicen por ahí, si quieres un resultado diferente, hay que hacer las cosas de forma diferente.Hoy elijo confiar. Hoy elijo tener fe. Yo seguiré haciendo mi parte, pero ahora dejaré que el cielo haga la suya. Mientras en mí no quede pendiente el esfuerzo, yo sé que Dios y sus ángeles se encargarán de premiarlo. Siempre lo hacen.Así que, querido Universo, yo no sé como le va a hacer usted para solucionar estas situaciones, pero ahí le encargo que me las resuelva a la brevedad posible porque yo estaré muy ocupado trabajando. Gracias de antemano y luego nos juntamos para hacer cuentas. OK?

 

Eres el Sol

Eres el SolTu vida es como un sistema solar. Alrededor de ti giran miles de astros y planetas. Tu familia, tus amigos, tus no tan amigos, tus compañeros de trabajo, tus vecinos y toda la demás gente que un día te toparás en la calle y tal vez nunca más la vuelvas a ver. Y todos ellos giran alrededor de ti. Tu eres el sol central. No una simple estrellita en el firmamento. Eres el mero, mero, petatero. El protagonista principal de tu vida y no un simple actor de reparto (como el Árbol #3 o la sombra que pasa en la Escena 38). En medio siempre estarás tú, quieras o no quieras, siendo el centro de todo lo que existe, desde tu propio ser.

Tu eres el héroe o la heroína de la película. Pero tal vez llevas toda una vida escuchando a gente decirte que no eres nadie, que no vales o que eres una víctima de las circunstancias. Y tal vez eso te ha hecho olvidarte de iluminar. Inclusive de iluminarte a ti mismo. Has dejado de lado tu verdadera vocación y has olvidado quien eres en realidad: Un sol.

Un sol llamado a brillar, con vocación de ser luz, destinado a irradiar alegría y a ser una energía activa y transformadora de tu realidad. Para ti mismo y para los demás. Por completo y sin restricciones. Sin juzgar quien merece tu brillo y quien no. Sin limitar tu luz a los buenos, a los ricos, a los bonitos o a los que comparten tus falsas creencias. Un sol con luz incondicional, al igual que tu creador.

Ya lo eres y siempre lo has sido. Como tal, no necesitas pedirle prestada su luz a nadie mas que a Dios. No requieres vender o regalar tu poder a otros con tal de que te enseñen como ser un sol. ¿O cómo puede un cocodrilo enseñarle a rugir a un león?

Para brillar, no necesitas buscar afuera tu luz. Sólo necesitas dejar salir la que ya está dentro de ti. Quitando los bloqueos internos, eliminando las auto-limitaciones, borrando esa creencias falsas que te han hecho creer que eres sólo una estrella fugaz. Enseñando a otros a compartir su propia luz y no a ser una extensión de la tuya.

Baruch de Spinoza

Baruch Spinoza2Baruch de Spinoza (Ámsterdam, 24 de noviembre de 1632 – La Haya, 21 de febrero de 1677) fue un filósofo holandés, de origen sefardí portugués, heredero crítico del cartesianismo, considerado uno de los tres grandes racionalistas de la filosofía del siglo XVII, junto con el francés René Descartes y el alemán Gottfried Leibniz. Este es el Dios o Naturaleza de Spinoza:

Dios hubiera dicho:

¡Deja ya de estar rezando y dándote golpes en el pecho ! Lo que quiero que hagas es que salgas al mundo a disfrutar de tu vida.

Quiero que goces, que cantes, que te diviertas y que disfrutes de todo lo que he hecho para ti.

Deja ya de ir a esos templos lúgubres, obscuros y fríos que tú mismo construiste y que dices que son mi casa.

Mi casa está en las montañas, en los bosques, los ríos, los lagos, las playas. Ahí es en donde vivo y ahí expreso mi amor por ti.

Deja ya de culparme de tu vida miserable; yo nunca te dije que había nada mal en ti o que eras un pecador, o que tu sexualidad fuera algo malo.

El sexo es un regalo que te he dado y con el que puedes expresar tu amor, tu éxtasis, tu alegría. Así que no me culpes a mí por todo lo que te han hecho creer.

Deja ya de estar leyendo supuestas escrituras sagradas que nada tienen que ver conmigo. Si no puedes leerme en un amanecer, en un paisaje, en la mirada de tus amigos, en los ojos de tu hijito… ¡No me encontrarás en ningún libro!

Confía en mí y deja de pedirme. ¿Me vas a decir a mí como hacer mi trabajo?

Deja de tenerme tanto miedo. Yo no te juzgo, ni te critico, ni me enojo, ni me molesto, ni castigo. Yo soy puro amor.

Deja de pedirme perdón, no hay nada que perdonar. Si yo te hice… yo te llené de pasiones, de limitaciones, de placeres, de sentimientos, de necesidades, de incoherencias… de libre albedrío ¿Cómo puedo culparte si respondes a algo que yo puse en ti? ¿Cómo puedo castigarte por ser como eres, si yo soy el que te hice? ¿Crees que podría yo crear un lugar para quemar a todos mis hijos que se porten mal, por el resto de la eternidad?

¿Qué clase de dios loco puede hacer eso?

Olvídate de cualquier tipo de mandamientos, de cualquier tipo de leyes; esas son artimañas para manipularte, para controlarte, que sólo crean culpa en ti. Respeta a tus semejantes y no hagas lo que no quieras para tí. Lo único que te pido es que pongas atención en tu vida, que tu estado de alerta sea tu guía.

Amado mío, esta vida no es una prueba, ni un escalón, ni un paso en el camino, ni un ensayo, ni un preludio hacia el paraíso. Esta vida es lo único que hay aquí y ahora y lo único que necesitas.

Te he hecho absolutamente libre, no hay premios ni castigos, no hay pecados ni virtudes, nadie lleva un marcador, nadie lleva un registro.

Eres absolutamente libre para crear en tu vida un cielo o un infierno.

No te podría decir si hay algo después de esta vida, pero te puedo dar un consejo. Vive como si no lo hubiera. Como si esta fuera tu única oportunidad de disfrutar, de amar, de existir.

Así, si no hay nada, pues habrás disfrutado de la oportunidad que te di.

Y si lo hay, ten por seguro que no te voy a preguntar si te portaste bien o mal, te voy a preguntar ¿Te gustó?… ¿Te divertiste?… ¿Qué fue lo que más disfrutaste? ¿Que aprendiste?…

Deja de creer en mí; creer es suponer, adivinar, imaginar. Yo no quiero que creas en mí, quiero que me sientas en ti. Quiero que me sientas en ti cuando besas a tu amada, cuando arropas a tu hijita, cuando acaricias a tu perro, cuando te bañas en el mar.

Deja de alabarme, ¿Qué clase de Dios ególatra crees que soy? Me aburre que me alaben, me harta que me agradezcan. ¿Te sientes agradecido? Demuéstralo cuidando de ti, de tu salud, de tus relaciones, del mundo. ¿Te sientes mirado, sobrecogido?… ¡Expresa tu alegría! Esa es la forma de alabarme.

Deja de complicarte las cosas y de repetir como perico lo que te han enseñado acerca de mí. Lo único seguro es que estás aquí, que estás vivo, que este mundo está lleno de maravillas. ¿Para qué necesitas más milagros? ¿Para qué tantas explicaciones?

No me busques afuera, no me encontrarás. Búscame dentro… ahí estoy, latiendo en ti.

Spinoza

LOS DÍAS DEL ALCIÓN. Capítulo 1.- Dos Jugos Verdes

Dias de AlciónUna cálida mañana de mayo, en un restaurant de Cd. Juárez, México, se llevó a cabo el encuentro que a la postre determinaría el resultado de la larga guerra. En el exterior, fue un simple desayuno entre dos buenos amigos que tenían tiempo sin verse y muchas noticias que compartirse. Para los otros comensales, el encuentro no pudo haber llamado menos la atención.

Pero en otro plano dimensional, ocurrieron cosas mucho más trascendentes. Por eso hubo que esperar a que el encuentro ocurriera en un día 8 y que el sol tuviera una de sus eyecciones de masa coronaria más intensas de los últimos años. La distorsión provocada por la sobrecarga de protones y electrones, combinada con las vibraciones dispares de los comensales alrededor de ellos y el caos energético derivado de las cruentas batallas libradas en esa región del mundo, les permitió burlar los sistemas de escaneo de información instalados por las facciones negras del ejercito norteamericano y la milicia etérica, comandada por los Arcontes.

A un nivel supradimensional, lo ocurrido fue una reunión entre dos miembros de un linaje muy antiguo. Dos portadores de aquella primera raza de la que muy poco se sabe. Incluso entre los altos mandos de los ejércitos de luz a los cuales apoyan, su presencia habría causado sorpresa y desconcierto.
El encuentro fue de tal relevancia que en cuanto se dieron las condiciones solares necesarias, los dos viejos amigos y compañeros de muchas batallas fueron rodeados por un comando de arcángeles de color blanco luminoso, marcados con una distintiva estrella dorada a la altura del corazón. Hace tanto tiempo que este comando no bajaba a la tierra a realizar una misión, que de ellos sólo se hablaba en algunas leyendas muy antiguas.

La reunión tenía varios propósitos. El primero, era intercambiar información esencial que por motivos de seguridad había sido compartamentalizada entre los miembros de este linaje. El segundo, era coordinar acciones futuras y en cierta manera, hacer un relevo de mandos. El mayor de ellos debía ya pasar la estafeta respecto a ciertos esfuerzos que venía realizando, y el menor debía tomar dicha estafeta y dejar de lado las cosas que podían distraerlo de ello.

Utilizando lenguaje enoquiano, intercambiaron impresiones acerca de los planes y las posiciones estratégicas que había que proteger. Revisaron la importancia de instalar una nueva red electromagnética indetectable para los enemigos, que saliera del Monasterio de Montserrat en Barcelona, se conectara con ciertos puntos en Madrid y Vigo, y luego cruzara el Atlántico para conectarse con puntos ubicados en Palenque, el Distrito Federal, Cd. Juárez y Phoenix, y terminara en la región sagrada de Las Cuatro Esquinas, que conecta Utah, Colorado, Arizona y Nuevo México.

El último propósito de la reunión era el más relevante y sensible de todos. Era necesario empezar a reunir a los demás miembros de la Primera Raza. Era hora de empezar a reactivar a los demás agentes a los cuales se les había encomendado esta misión, muchos milenios atrás.

La tarea era bastante difícil si no es que imposible. Gracias a que estos dos amigos sólo encarnaban durante las épocas de mayor crisis o de mayor cambio, su esencia se había podido conservar con mayor pureza. Sin embargo, como era de esperarse, los demás habían encarnado en demasiadas ocasiones, y ahora era difícil que pudieran despertar y recobrar su esencia original. Su vibración había bajado demasiado. Uno desde América del Norte y otro desde España, ahora los dos amigos enfocarían sus labores a volver a reunir al comando enoquiano que se había infiltrado en el universo creado y se había mantenido oculto incluso para los ejércitos de luz, para proteger su anonimato. Digamos que de ellos, hasta ahora sólo el cielo sabía.

Una vez finalizado el encuentro, rápidamente se desactivó el vórtice de distorsión energética, y protegidos por los arcángeles de la estrella dorada en el corazón, los amigos se retiraron a sus labores “cotidianas”.
La única evidencia que quedó del encuentro fue una fotografía tomada con un viejo celular. En ella sólo se ven dos jugos verdes, a manera de brindis por la nueva etapa iniciada y simbolizando el renacimiento del viejo linaje al cual pertenecen. Por la simple fotografía pareciera que no pasó nada. Sin embargo, para aquellos que podían ver mas allá de lo material, este encuentro lo significaría todo.

Extracto de “LOS DÍAS DEL ALCIÓN” de Daniel Méndez Antillón. Próximamente…

Abrir el Corazón

abrir el corazónEs salir del frío invierno del ego para buscar nuevamente el abrigo del espíritu. Es dejar el bunker vacío de nuestros miedos y refugiarnos en el calor infinito del amor que existe para nosotros y en nosotros.Es sentir nuevamente lo que realmente somos. Mas allá de las fachadas o caretas humanas. Mas allá de las ilusiones pasajeras o papeles ensayados. Riéndonos un poco de nosotros mismos y no tomándonos nuestros “dramas” tan en serio.Es darle un voto de confianza a la vida y atreverse nuevamente a tener fe y esperanza. Es ser como niños en el corazón sin dejar de ser adultos en nuestra mente.

Eso es el gran cambio. Esa es la paradoja que lo puede cambiar todo.

No importa que afuera esté lloviendo o sea un día nublado. No importa que se congelen los huesos o se sienta la desolación que deja el buscar fuera lo que siempre ha estado dentro. Mientras dejes que tu sol interno brille desde tu corazón, todo estará bien…

Deja que tu sol brille.

Cuando crees que tienes las respuestas, Dios te cambia las preguntas

respuestasCada cierto tiempo amanezco pensando que ya tengo todo bajo control. Que todo está bien. Que ya me puedo relajar y me puedo dedicar simplemente a disfrutar lo que venga. Es justo en ese instante cuando la vida me da un buen ramalazo para darme cuenta que no. Y es ahí cuando viene el stress y el miedo…

También cada cierto tiempo pierdo el sueño y hago remolinos en la cama pensando que ya se perdió todo. Que no sé ni lo que estoy haciendo y que durante los últimos años me he dedicado únicamente a cometer errores. Es entonces cuando la vida me manda un dulcesito para despertarme del mal rato y recordarme quien soy. Y es ahí cuando siento que todo fluye perfectamente y que puedo confiar en mi corazón…

Y luego vuelvo a pensar que todo está bien, y después que todo está mal, y se hace el círculo, no sé si vicioso o virtuoso.

También por eso es que cada cierto tiempo reflexiono acerca de estos laberintos tan complicados y le reclamo a Dios y a los ángeles. Carajo, si tengo tanta fe y le invierto tanto de mí, ¿Porqué no es todo más fácil? Mucha gente dice que son pruebas, lo cual me fastidia más porque entonces digo: ¿Oooootra más?¿Algún día se van a acabar…?

Y es ahí cuando recuerdo que no son círculos virtuosos y mucho menos viciosos. Son espirales. Igual que las galaxias, igual que los remolinos, igual que las cadenas del DNA. Son espirales. O al menos eso deberían de ser si aprendiera yo todas las lecciones. Siempre volviendo al mismo punto, pero más sabio, más maduro, más tranquilo y más hábil para manejar las situaciones.

El otro día escuchaba una frase de una amiga que decía que cuando crees que ya tienes todas las respuestas, Dios te cambia las preguntas. Hermosa frase que suena a verdad. Mi problema es que yo ni siquiera tengo las respuestas, así que tal vez, en lugar de esperarme a tenerlas, hay que atreverse a cambiar las preguntas.

Tal vez, no se trata de estar bajo control. Tal vez, no se trata de tener la razón. Y tal vez no se trata de hacer el bien. Tal vez… se trata de controlarme a mi mismo. Tal vez… de lo que se trata es de ser feliz. Y tal vez… de lo que trata es de estar bien yo por dentro.

Tal vez, sólo tal vez… no se trata de cambiar nada en mi vida, sino de cambiar yo. Y tal vez, sólo tal vez… no se trata de alcanzar a Dios, sino de darme cuenta que ya está en nosotros. Tal vez, solo tal vez… de lo que se trata es de soltar apegos, fluir y darme cuenta que el único momento en el que puedo ser feliz es éste.

Un Hermoso Desastre

Un hermoso desastreSomos imperfectos y todos los días añadimos más errores y defectos a nuestra colección. No podemos evitarlo. Somos un desastre.

Pero, a quien se le ocurrió que había que ser perfectos? La tierra es también imperfecta y es por eso que es tan bella.

Tener un poco de fe en ti mismo y un poco de paciencia te ayudan a despertar la divinidad que habita dentro de ti, en el espacio vacío de tu corazón donde habita Dios. Te ayudan a caminar entre la belleza y a reconocer tu propia belleza.

La belleza que está fuera de ti, pero también adentro. La que se ilumina con un poco de sol y se adorna con una flor. Tu belleza que se engalana con la nieve del invierno y sabe a sal cuando mojas tus labios con el mar. La belleza que hay en todo aquello que aprecias y haces con empeño y amor, porque todo lo que hace con el corazón es naturalmente bello.

Haz de tu vida un poema y no un drama. Haz de tu historia un obra de arte y no un simple baúl lleno de recuerdos.

Camina libre y sin tormentos. Con paso firme y alegre. No obstruyas tu propio camino. Suéltate a ti mismo la rienda.

A la libélula no le importa si nace en Londres, en Sedona, en Patagonia o en Cuchillo Parado. Ella simplemente nace, vive y vuela, feliz de estar donde le toca y repartiendo belleza por donde pasa.

Tal vez seamos un desastre. Ni modo. Pero siempre podremos ser un hermoso desastre.

En Defensa del Ego

en defensa del egoLeo y escucho a muchísima gente hablar del ego como algo esencialmente malo. Sin embargo, por cada persona que tiene un ego desproporcionado, conozco al menos otras treinta que se beneficiarían de tener un poco más de ego, porque no se aman o no creen lo suficiente en sí mismas. Nuestros temores e inseguridades se manifiestan como falta de confianza en nosotros mismos o en una dificultad para aceptar y recibir el amor y los dones que Dios desea para nosotros. Inconscientemente, activamos mecanismos de auto-sabotaje y nos defraudamos a nosotros mismos al conformarnos con recibir menos de lo que merecemos. Una pequeña muestra está en los gobernantes que aceptamos sin mucha resistencia.

Pero el ego por si mismo no es malo ni bueno. Decir que el ego es “malo” es una visión dualista y separatista, ya que el ego puede usado para bien o para mal, dependiendo de lo que hagamos con él, al igual que la mente o la mano con la que jalo un gatillo. Carl Jung dijo: “Por lo que sabemos, la conciencia es siempre ego-consciente. Para ser consciente de mi mismo, debo ser capaz de distinguirme de los demás. Las relaciones sólo pueden tener lugar donde existe esta distinción”.

Baba Hari Dass, un monje de la India que fue entrenado en la tradición de Ashtanga Yoga, ha mantenido un voto de silencio continuo desde 1952 y se comunica a través de una pequeña pizarra. En su libro “El Silencio Habla”, escribió, “El Ego es vida. El Ego existe para mantener la existencia del cuerpo. Es la parte de la mente que identifica a una creatura en el mundo. La conciencia del ego te dice, “este es mi cuerpo, y también te dice “este es mi ser”. Conecta a ambos. Sin ego, los hombres no conseguirían entender quiénes son”. En el mismo libro, continúa diciendo que el ego siempre puede dirigirse de dos maneras. “Cuando se dirige al ser, se convierte en Ego Sátvico que siempre es bueno, pero cuando se dirige al mundo se vuelve Ego Tamásico, que crea ilusión.”

¡Después de todo el ego no parece ser tan malo! Sólo hay que identificar sus aspectos negativos, pero, al parecer, al ego le sucede lo mismo que a los árbitros en los deportes profesionales. Sólo lo notas cuando hace un mal trabajo, especialmente si es contra tu equipo favorito.

No dejes tu felicidad para después

felicidad para despuésUn error común es poner fechas o condiciones a nuestra felicidad. Tendemos a creer que la felicidad que estamos buscando será mayor cuando tengamos nuestros deseos cumplidos. La condicionamos a que ocurran ciertos eventos, como el que tengamos más dinero, seamos capaces de comprar el coche que queremos, o tengamos la casa de nuestros sueños. El problema es que seguimos haciendo esto siempre. Colgamos zanahorias enfrente de nosotros mismos como para mantenernos motivados, pero nunca nos permitimos alcanzar las zanahorias.

Por mi parte, creo que esto es una locura. Sería equivalente a ir con mi jefe y decirle “¿Sabes qué? Sé que me pagan el primer día de cada mes, pero tengo muchos asuntos pendientes. ¿Qué tal si mejor me pagas en unos tres meses, cuando haya yo concluido con dichos asuntos? Ahí es cuando me voy a sentir realmente con el derecho de recibir mi sueldo.” La locura ¿No es cierto?

Tú tienes derecho a sentirte feliz ahora mismo y no es necesario que algo suceda antes para que te des ese permiso. Por el contrario, al igual que necesitas el dinero para sostener a tu familia, necesitas también felicidad para mantener bien tu vida. Y entre más felicidad te permitas a ti mismo recibir, mejor estarán tú y todos quienes te rodean. ¿O crees que todos en tu familia disfrutan cuando vienes del trabajo malhumorado? Bueno, yo nunca he escuchado a mi esposa decirme que está feliz de verme molesto, o que está deseosa de verme así cuando llegue a la casa.
Tú mereces ser feliz ahora mismo y sin ponerte requisitos. No esperes a que llegue un mejor día para ser feliz, porque tal vez nunca llegue. No hay ningún mejor momento para ser feliz que éste.

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